100 Años del Trabajo Social Latinoamericano

Memoria, Críticas y Utopías

$ 38.000,00

A 100 años de la emergencia de la formación del Trabajo Social en Chile y Latinoamérica, este libro se propone entregar claves para articular memoria y futuro. Se trata de reflexionar acerca del surgimiento y desarrollo de la profesión en los procesos sociohistóricos ocurridos en diversos países de Nuestra América, es decir, como señala Marilda Iamamoto, es analizar el Trabajo Social en la historia, la cual se transforma y se niega en la dinámica de la sociedad. Ello permite encontrar puntos de encuentro y desencuentro en y entre las diversas historias de los países, identificando contradicciones, rupturas y transformaciones, que impulsaron, desarrollaron y mantienen la formación y organización de la profesión.

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Ficha técnica

Detalle

A 100 años de la emergencia de la formación del Trabajo Social en Chile y Latinoamérica, este libro se propone entregar claves para articular memoria y futuro. Se trata de reflexionar acerca del surgimiento y desarrollo de la profesión en los procesos sociohistóricos ocurridos en diversos países de Nuestra América, es decir, como señala Marilda Iamamoto, es analizar el Trabajo Social en la historia, la cual se transforma y se niega en la dinámica de la sociedad. Ello permite encontrar puntos de encuentro y desencuentro en y entre las diversas historias de los países, identificando contradicciones, rupturas y transformaciones, que impulsaron, desarrollaron y mantienen la formación y organización de la profesión. Las marcas de los orígenes de la profesión en nuestra América, con las influencias europea y norteamericana, fueron puestas en cuestión con el proceso reconceptualizador, lo que permitió ir construyendo un acumulado de elaboraciones propias a partir de la realidad y la particularidad histórica de nuestros países en la región. En este marco, queremos conmemorar y reflexionar críticamente acerca del pasado, presente y futuro de la profesión, inserta en sociedades concretas en nuestra América, cuyas relaciones sociales a principios del Siglo XX generaban contradicciones, que hoy —bajo la crisis estructural del capital— así como se profundizan, también se expanden.
Todo ello, hace más urgente construir alternativas que pongan en el centro la defensa de la vida, y de la vida digna, a lo que la profesión del Trabajo Social en conjunto con otros colectivos, puede aportar. Por esto, el libro contempla la mirada de destacados y destacadas representantes e intelectuales del Trabajo Social en los países de nuestra América, así contamos con exponentes de Argentina; Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay, Ecuador, Colombia, Costa Rica y México. También este libro pretende ser un reconocimiento y homenaje a la querida colega y compañera Trabajadora Social paraguaya y latinoamericanista, Stella García, por su trabajo, entusiasmo, rigurosidad, compromiso y enorme aporte al Trabajo Social en su país y nuestra región. Su inesperado y triste fallecimiento en abril de este año, nos deja un vacío enorme, pero también la convicción de que su legado seguirá con nosotros y las nuevas generaciones.
El libro está organizado partiendo con las contribuciones del Cono Sur, luego las de las regiones Andina y Central para cerrar con el norte de nuestra América. Abre la reflexión el capítulo titulado La lucha de las mujeres y los comienzos del Trabajo Social en Argentina: publicaciones, organizaciones y congresos de Andrea Oliva, Clarisa Burgardt, Laura Paradela y Sol Romero, donde se indaga en la historia de la profesión de Trabajo Social en Argentina desde una perspectiva histórico-crítica, centrándose en un aspecto pendiente aún por profundizar, como es la de la participación de las mujeres. En este capítulo, especialmente a partir de material de archivos de fines del siglo XIX y principios del XX, se abordan los primeros períodos de luchas que se corresponden a momentos de la participación sociopolítica de las mujeres que influyen en el origen del Trabajo Social. Con ello, interpelan aquella historia, sesgada por la hegemonía patriarcal, que invisibiliza el papel de las mujeres.
Desde Brasil, Marilda Villela Iamamoto en su capítulo titulado Serviço Social brasileiro na história de Nuestra América: seis décadas de resistência, aborda a la profesión inscrita en los procesos históricos en curso. A partir de un balance realizado a lo largo del centenario de la profesión, señala que seis décadas de esta son mayoritariamente de resistencia colectiva a las fuerzas de la contrarrevolución, superando así el pasado conservador, desde el período de la Reconceptualización que impulsó la renovación histórico-crítica del Trabajo Social en Nuestra América. Destaca que en Brasil se ha acumulado una rica organización académica, gremial y estudiantil, articulada entre sí, dotada de fuerte reconocimiento y capacidad organizativa que resiste y está volcada a la defensa de la justicia, de los derechos humanos, de la democracia, pero —especialmente a través de fuentes primarias y documentos secretos— también muestra como la dictadura empresarial-militar, vigiló el universo del Trabajo Social Brasilero, todo lo cual permite reconstruir la historia. En definitiva, abordar el proceso histórico expresa la resistencia histórica de los y las trabajadoras sociales a las fuerzas de la contrarrevolución y a las regresiones neoliberales.
El tercer capítulo titulado Organización Estudiantil del Servicio (Trabajo) Social en la Dictadura Chilena: desde la Universidad de Chile al Instituto Profesional de Santiago. Apuntes para una historia de Paula Vidal, José Ancán y María Angélica Rodríguez, nos ubica en Chile y las consecuencias de la dictadura civil militar ocurridas a partir de 1973 vigentes hasta hoy. Una de estas secuelas, se observan en el sistema universitario chileno y la formación del Trabajo Social. Por ello, frente a las escasas investigaciones en el período, este capítulo dilucida las formas que asumió la organización estudiantil de la carrera de Servicio Social entre 1973 y 1990, en la defensa de la Universidad de Chile y de su resistencia a la expulsión de la carrera hacia el Instituto Profesional de Santiago, lo cual hizo parte de la política amplia de la dictadura por transformar la sociedad chilena. Las entrevistas realizadas a dirigentes estudiantiles de la época junto con fuentes secundarias, permite reconstruir la historia de la formación profesional dándole visibilidad a los y las estudiantes que lucharon en la época por la democracia en Chile.
El capítulo titulado Trabajo Social en Paraguay y formación profesional en la Universidad Nacional de Asunción de nuestra querida colega Stella Mary García, recientemente fallecida, revisó el desarrollo disciplinar del Trabajo Social en Paraguay, su génesis, institucionalización y actualidad. Sus inicios datan de 1939 en cuanto a carrera técnica y desde 1963 la Universidad Nacional de Asunción será la pionera en la formación profesional universitaria del Trabajo Social. Nos plantea que, a partir de 1990, la formación universitaria, sufrió un salto significativo para la historia del Trabajo Social paraguayo. Representó el primer intento de ruptura con el modelo que surge y se fortalece en el seno de la dictadura: una profesión moralista y con influencia norteamericana de fuerte orientación hacia la aplicación de técnicas. En el año 2001, el nuevo diseño de la Escuela de Trabajo Social entró en vigencia e implicó, entre otras cosas, la adecuación de la estructura administrativa y académica de la formación profesional, teniendo en consideración la perspectiva Histórico Critica del Trabajo Social, que fue adoptada como matriz profesional.
En el capítulo de Alejandro Casas, Adela Claramunt, Sandra Leopold, titulado Trayectorias y desafíos de la formación y los proyectos profesionales críticos del Trabajo Social en el Uruguay desde una perspectiva socio- histórica, se recuperan y analizan algunos antecedentes históricos de largo y mediano plazo, así como algunos más recientes, sobre el surgimiento, desarrollos y tensiones del Trabajo Social en el Uruguay, desde la perspectiva de la posibilidad de despliegue y constitución de proyectos profesionales críticos, y de un proyecto ético-político profesional. Se pone el foco en los aspectos académicos y los procesos de formación profesional, fundamentalmente estatales y universitarios públicos, en el marco de las contradicciones inherentes del capitalismo dependiente, y en diálogo con las múltiples expresiones que asume la cuestión social, algunas transformaciones en el ejercicio del Trabajo Social, y las luchas sociales que se despliegan para enfrentarlas. A partir de aquí, identifican tres grandes períodos en los procesos de formación profesional y desarrollo académico del Trabajo Social en el Uruguay, en su formación universitaria pública, y desde el horizonte de la interrogante por la constitución y despliegue (contradictorio) de proyectos profesionales críticos.
Desde Ecuador, el capítulo titulado Apuntes Históricos sobre la Trayectoria del Trabajo Social en Ecuador de Maira Sichique, aborda el desarrollo sociohistórico e institucionalización del Trabajo Social, teniendo en consideración, en primer lugar, el desarrollo de la asistencia social promovida por la Iglesia y, posteriormente, asumida por el Estado. Existe una estrecha relación entre el Trabajo Social en Ecuador con los ciclos políticos y económicos del país. Especialmente con las dinámicas propias de las distintas configuraciones estatales a lo largo de la historia, las cuales están —a su vez— muy vinculadas con la dinámica de los conflictos sociales. Aunque existe una importante influencia de la iglesia católica en el origen, la tendencia de la profesionalización en Ecuador parece estar más relacionada con una ruptura entre la beneficencia y el asistencialismo eclesiales y las políticas públicas dirigidas a la asistencia social. La autora, igualmente plantea que se requieren nuevos estudios, puntos que indaguen en las tendencias de formación que existieron, las escuelas que fueron más influyentes, los temas que constituyeron las principales preocupaciones de investigación en las distintas épocas, entre otras.
Por el lado de Colombia, el texto de Roberth Salamaca, titulado, el Trabajo Social en el contexto histórico de la política social de Colombia se adentra en la historia del país, a partir de la emergencia y desarrollo de las políticas sociales. Con esto, vislumbra no solo el desarrollo del Trabajo Social colombiano, sino también señala que, en la actualidad, la formación académica sigue inclinándose hacia enfoques asistenciales y pragmáticos, reduciendo la capacidad del Trabajo Social para incidir en el debate público sobre las políticas sociales. El actual proceso de reforma de la Ley que regula el Trabajo Social en Colombia y su Código de Ética enfrenta múltiples desafíos derivados del contexto neoliberal, la mercantilización de la educación y la limitada incidencia política del gremio. Uno de los principales retos es evitar que la reforma se limite a cambios normativos formales, y en su lugar, fortalezca el carácter crítico de la profesión. La instrumentalización del Trabajo Social dentro de la gestión de programas sociales ha reducido su impacto transformador, por lo que es necesario que el nuevo marco normativo refuerce su compromiso con la justicia social, los derechos humanos y la equidad.
El capítulo de Rita Meoño de Costa Rica, titulado ¿Quo Vadis? Trabajo Social en Costa Rica, 83 años de existencia, presenta —en un primer momento— un sucinto resumen del recorrido que ha experimentado el Trabajo Social costarricense desde sus orígenes al presente, destacando algunas mediaciones histórico-contextuales e institucionales que explican los principales rasgos de su evolución en los ámbitos de la formación académica y, en menor, medida del ejercicio profesional. Con base en ese breve repaso de la historia, en un segundo momento, se puntea una identificación de algunos de los principales desafíos al que se enfrenta esta profesión octogenaria en Costa Rica. Con ello, contribuye al imperioso —y ausente hasta hoy— debate a nivel nacional. A partir de una búsqueda bibliográfica y la realización de entrevistas a cinco exdirectoras de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Costa Rica construye el itinerario definido. Finalmente, define V etapas para el desarrollo del Trabajo Social en el país, identificando los desafíos de la formación y el ejercicio profesional para el contexto de nuevas y agudas contrareformas de la ultraderecha, la creciente desigualdad y precarización generalizada de las condiciones de vida.
Cierra el libro el capítulo titulado Protoformas del Trabajo Social en el México Porfiriano y Posrevolucionario. Una mirada Histórico-Crítica de Sandra Mancinas. Basándose teóricamente en la aproximación histórico-crítica, analiza las protoformas del Trabajo Social en el México porfiriano y posrevolucionario. Le interesa analizar el año 1925 como parte de un proceso histórico, para situarlo dentro de la dinámica de disputas entre diversos proyectos societales y actores colectivos. En esta lógica, se examina el periodo que abarca desde la última fase del porfiriato, a finales del siglo XIX, hasta 1940, cuando la administración de Lázaro Cárdenas consolidó las bases institucionales que transformaron las protoformas del trabajo social en una profesión reconocida. Entendiendo que este proceso se dio siempre en un contexto de tensión, colaboración o confrontación con la Iglesia y la industria. Las protoformas del Trabajo Social en el México pre revolucionario tenían un carácter contradictorio, al mismo tiempo que buscaban ofrecer asistencia también constituyeron mecanismos de moralización y disciplinamiento de los sectores más desprotegidos. Se manifestaron a través de distintos dispositivos de intervención social que articularon el papel del Estado, la beneficencia y la industria en la atención a las refracciones de la “cuestión social».

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